viernes, 28 de febrero de 2014

Crisis de la educación en CABA: los dos modelos de país



La Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene el segundo presupuesto más grande del país y el primero si lo calculamos por habitante. Entonces ¿Cuál podría ser la excusa para no tener una educación gratuita y de calidad? ¿Cuál podría ser la excusa para no tener vacantes? La respuesta es simple y fácil de comprobar, el gobierno de la ciudad lleva adelante un vaciamiento de la educación estatal.

Para que tengamos una idea, la ciudad destina el 1,8% del presupuesto a infraestructura escolar y el 18% a subsidiar las escuelas privadas. Lo peor es que pareciera que a Macri le resulta demasiado. El año pasado la legislatura aprobó un presupuesto para infraestructura escolar de 232 millones de pesos pero en enero de este año, con un decretazo, Macri lo redujo a 216 millones (un 7% menos). A esto hay que sumarle que en los últimos años se subejecuta entre un 25% y un 30% de ese rubro.

Lo mismo ocurre en otras áreas de la educación. Acordémonos del cierre de grados, del cierre de materias y el despido de docentes con la excusa de que los chicos no se anotaban en la escuela pública. Por lo tanto, no hay una emergencia coyuntural sino una crisis producto de una política que apunta a la degradación de la educación pública. Es una cuestión ideológica.

¿Qué significa que 14000 niños y niñas se quedaron sin vacantes? Significa que 14000 niños y niñas no son considerados sujetos de derecho, no pueden ejercer su derecho a la educación desde sus primeros momentos de vida (educación inicial) como lo marca la constitución de la Ciudad de Buenos Aires. ¿Qué niños quiere formar el PRO? ¿Una infancia educada en la solidaridad, la justicia y en mirar al otro o serán educados en la idea del "sálvese quien pueda" y "entro yo para que no entre el otro"?

Se habla de “vacantes” como si fuera un tecnicismo pero en realidad estamos hablando de la construcción de valores. Es esa misma ideología la que lleva a poner un técnico de una multinacional de computación, Jorge Aguado, a manejar la “inscripción on-line” en la escuela pública. Para que quede más clara la posición ideológica, recordemos que este señor es hijo del Ministro de Agricultura y Gobernador Bonaerense de la última dictadura, fue Gerente General del Grupo Macri, fundador de IDEA y Gerente de Marketing de Dell Argentina, la cual armó el negociado de las netbooks con Clarín.

Por lo tanto, gracias a siete años de desinversión, siete años de promoción de la escuela privada y gracias al nuevo sistema de inscripción on-line, las madres tienen que hacer 50 cuadras para llevar a sus hijos al colegio, el sistema le inscribe a un hijo en un colegio y a su hermano en otro, los manda a cursar a un aula conteiner o, lo que es peor, se quedan sin educación.

Tal vez este sea el mejor ejemplo que permite diferenciar dos modelos de país: el proyecto neoliberal del individuo convertido en un número y el proyecto nacional y popular de la justicia social.